A veces llamadas acuerdos de gastos flexibles, las cuentas de gastos flexibles (FSA) son un acuerdo a través de su empleador que le permite pagar muchos gastos médicos de bolsillo, como copagos, deducibles y algunas recetas, con dólares libres de impuestos.
Usted decide cuánto depositar en una FSA, hasta el límite fijado por su empleador. No paga impuestos por este dinero.
Si queda dinero al final del año, el empleador puede ofrecer una de las dos opciones (no ambas):
- Tiene 2.5 meses más para gastar el dinero sobrante.
- Puede traspasar hasta $640 para gastarlos el próximo año del plan.