Un plan que no haya recibido el "sello de aprobación" de un organización independiente que demuestre que cumple los criterios nacionales de calidad de los planes de salud. Hay muchas razones por las que un plan de salud puede no estar acreditado. Por ejemplo, algunos planes nunca han pasado por el proceso de acreditación o lo han hecho con una organización de acreditación diferente. Otros planes son demasiado nuevos para ser acreditados o han iniciado pero no finalizado el proceso de acreditación. No estar acreditado no significa que un plan sea de menor calidad que otro que sí lo esté.